Las actividades industriales han dejado contaminación en el suelo, el aire y el agua en todo el mundo. Las emisiones de SOx provenientes de gases de combustión requieren tratamiento antes de su liberación al medio ambiente. Los tratamientos fisicoquímicos convencionales utilizados hasta ahora son costosos y requieren mucho tiempo. Además, esos tratamientos también generan aguas residuales que requieren un procesamiento adicional. Para superar el desafío del tratamiento de SOx, se propone un nuevo enfoque que utiliza un método biológico respetuoso con el medio ambiente. El proceso se basa en una adsorción selectiva de SOx, seguida de un tratamiento biológico de dos etapas. Una vez adsorbidos los SOx, se someten a una primera etapa biocatalítica, en la que los microorganismos reductores de sulfato catalizan su conversión en sulfuro de hidrógeno. Posteriormente, se realiza una segunda etapa biocatalítica por microorganismos oxidantes de sulfuro, obteniendo finalmente azufre elemental. Un punto crucial que tratar en este proceso biotecnológico es la cuantificación en tiempo real de las especies de azufre antes y después de cada etapa biocatalítica. Los métodos convencionales, tales como la gravimetría, la turbidimetría, la nefelometría, la electroforesis capilar y la cromatografía iónica se han utilizado para la cuantificación de especies de azufre. Aunque esos métodos se han implementado de manera abrumadora hace unas décadas, no son adecuados para mediciones in situ y en tiempo real, requieren personal capacitado, son costosos y consumen mucho tiempo. Por lo tanto, existe la necesidad de proporcionar nuevos sistemas analíticos que puedan reemplazar a los convencionales. Las plataformas microfluídicas se han estudiado debido a su posibilidad de reemplazar un laboratorio convencional totalmente equipado. Las ventajas bien conocidas de estos sistemas de detección incluyen: compacidad, bajo consumo de muestra, producción de bajo coste, mejor monitoreo y control de procesos, análisis en tiempo real y una respuesta rápida. Estas características abren la posibilidad de realizar medidas in situ y en tiempo real. Además, funcionan de tal manera que el pretratamiento de la muestra y el ensayo químico se pueden realizar en su interior. Su diseño ergonómico y fácil de usar les permite adaptarse fácilmente para realizar el análisis deseado simplemente modificando la geometría de los canales. Estas características hacen que la microfluídica sea de interés en procesos que requieren múltiples análisis al mismo tiempo. Para la producción de sistemas analíticos miniaturizados se han utilizado varias técnicas de microfabricación (por ejemplo, micromaquinado, estampado en caliente, moldeo por inyección, ablación por láser, micromilling y litografía) y materiales (por ejemplo, silicio, polímeros, metales, cerámica, etc.). No obstante, todos estos métodos requieren personal capacitado, son costosos y requieren mucho tiempo. Además, requieren más pasos de procesamiento (por ejemplo, grabado químico, sellado, etc.) después de la fabricación. Hoy en día, los científicos han estado explorando nuevas metodologías para producir tales sistemas analíticos de una manera más factible y más barata. En esta tesis, se promueve el uso de tecnologías de impresión (impresión por chorro de tinta, serigrafía e impresión 3D) para producir plataformas analíticas para la cuantificación de compuestos químicos relevantes en reactores biotecnológicos y en el medio ambiente (S2-, SO42- and NO2-). Por lo tanto, el estado del arte de los dispositivos microfluídicos y los sistemas analíticos impresos se han desarrollado ampliamente: