Desde recesiónes económicas hasta crisis sanitarias mundiales y desastres ambientales, el comienzo del siglo XXI ha estado marcado por una serie de desafíos interconectados que han profundizado las divisiones sociales. Esta alarmante tendencia hacia una mayor desigualdad exige atención inmediata y esfuerzos concertados para promover el crecimiento inclusivo y la igualdad de oportunidades para todos los miembros de la sociedad.
En este esfuerzo son fundamentales las personas con mayores capacidades cognitivas, que a menudo tienen un importante poder de toma de decisiones en diversas organizaciones e instituciones. Investigaciones anteriores muestran que estos individuos tienden a gravitar hacia roles de liderazgo y ejercer una mayor influencia sobre las decisiones colectivas. En consecuencia, las políticas que surjan de estos grupos pueden reflejar desproporcionadamente sus preferencias.
Apelar al interés propio de estas personas puede no ser la estrategia más eficaz para fomentar el apoyo a políticas cuyo objetivo es la igualdad. El comportamiento humano no está determinado únicamente por el interés propio: los individuos también muestran una preocupación genuina por los demás, lo que se conoce como comportamiento prosocial. Promover la prosocialidad puede sentar las bases para sociedades más justas, compasivas y sostenibles, algo crucial para afrontar las crisis de forma eficaz.
Esta disertación explora la relación entre las habilidades cognitivas y el comportamiento prosocial, utilizando datos tanto observacionales como experimentales para generar nuevos descubrimientos.
El Capítulo 1 explora el apoyo a la redistribución entre individuos con alto nivel cognicitivo y encuentra que tienden a apoyar la redistribución del ingreso incluso a pesar de tener ingresos más altos. Este apoyo lo explican quienes participan en actividades de voluntariado, lo que sugiere un papel importante de las preferencias sociales en su postura sobre las políticas redistributivas.
El Capítulo 2 se basa en estos hallazgos y examina las preferencias para distribuir las vacunas contra la COVID-19, una cuestión relevante y destacada en el momento de la medición. Las personas con alto nivel cognitivo apoyan más los esquemas de distribución que enfatizan las circunstancias sobre los esfuerzos, impulsados por sus inclinaciones prosociales más que por la conveniencia o la vacilación ante la vacunación.
El Capítulo 3 pone a prueba directamente las diferencias en las preferencias sociales según las capacidades cognitivas mediante un experimento de laboratorio en el que participan niños de 10 a 15 años. Los niños mayores y más maduros cognitivamente son más conscientes de la desigualdad de oportunidades y más inclinados a redistribuir los ingresos en consecuencia. Además, mostrar la desigualdad de oportunidades influye en su proceso de toma de decisiones, lo que subraya la importancia de la información a la hora de moldear los comportamientos sociales.
En conclusión, esta investigación destaca el papel fundamental de las habilidades cognitivas y el comportamiento prosocial en la configuración de actitudes hacia las políticas impulsadas por la igualdad. Al arrojar luz sobre estas dinámicas, proporciona conocimientos valiosos para los formuladores de políticas y las partes interesadas que se esfuerzan por construir sociedades más inclusivas y resilientes frente a los desafíos contemporáneos.
Essays on Cognition, Prosociality, and Distributive Preferences
Brun Moratorio, M. (Autor/a). 21 jun 2024
Tesis doctoral
Brun Moratorio, M. (Autor/a),
Ramos Morilla, X. (Director/a),
21 jun 2024Tesis doctoral