La respuesta biológica a una comida, considerada en su conjunto, incluye cambios fisiológicos, principalmente el proceso digestivo, y una experiencia sensorial, que involucra sensaciones homeostáticas (saciedad, plenitud) con una dimensión hedónica (bienestar digestivo, estado de ánimo). La experiencia postprandial depende de las características de la comida, así como de la receptibilidad del sujeto, que puede ser influenciada por una gran variedad de factores condicionantes. Las respuestas a una comida incluyen una serie de eventos antes, durante y después de la ingestión. El primer objetivo de este trabajo fue establecer la relación entre la percepción postprandial y la actividad cerebral. Las respuestas cerebrales se midieron mediante resonancia magnética funcional con el paradigma de “resting-state” y la percepción por escalas analógicas. Tras la ingesta de una comida de prueba, se observó una reducción significativa de la conectividad en varias regiones cerebrales, incluyendo el tálamo ventral y diferentes redes cerebrales sensoriomotoras. Además, la ingestión de la comida disminuyó significativamente la conectividad funcional inter-red de la ínsula anterior, pero aumentó la conectividad inter-red del tálamo, con varias otras regiones corticales. Estos cambios se relacionaron con las sensaciones postprandiales: la disminución de la conectividad insula-ACC/mOFC se relacionó con un aumento en la saciedad, plenitud y bienestar digestivo; la disminución de la conectividad tálamo-caudado se asoció con un menor aumento en la saciedad; y el aumento en la conectividad tálamo-S2 se relacionó con una menor plenitud. Por lo tanto, las respuestas perceptuales y emocionales a la ingesta se relacionan con la conectividad cerebral en redes funcionales especificas con el paradigma de “resting-state”. El segundo objetivo fue determinar el efecto del apetito sobre la experiencia postprandial. Mediante un diseño cruzado se demostró que, en comparación con un desayuno ligero, un desayuno alto en calorías, redujo la sensación de apetito e influyó en las respuestas a una comida subsecuente: aumentó la saciedad y la plenitud, pero redujo la sensación de bienestar digestivo postprandial. Por lo tanto, la modulación del apetito tiene efectos diferenciales sobre las respuestas cognitivas y emotivas a una comida. El tercer objetivo fue determinar los efectos de la educación sobre la experiencia postprandial. Mediante un diseño randomizado paralelo se demostró que un procedimiento de educación sensorio-cognitiva (pruebas de detección de sabores) mejoró no sólo la experiencia hedónica postprandial (bienestar digestivo, estado de ánimo), sino también las sensaciones homeostáticas (saciedad, plenitud), mientras que la educación ficticia no tuvo ningún efecto. Dado que las respuestas homeostáticas y hedónicas son disociables, la educación podría adaptarse a las diferentes condiciones. Mediante una serie de estudios de prueba de concepto, el presente trabajo abre un área de investigación sobre los factores que determinan las respuestas biológicas a la ingesta. La información derivada de este tipo de estudios puede ser aplicable a las estrategias de salud pública y a la planificación dietética en el manejo de la obesidad, trastornos de la alimentación y disfunciones gastrointestinales.
| Fecha de lectura | 15 nov 2017 |
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| Idioma original | Inglés |
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| Supervisor | Fernando Azpiroz Vidaur (Director/a) & Deborah Pareto Onghena (Director/a) |
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Cognitive and hedonic responses to meal ingestion
Pribic, T. (Autor/a). 15 nov 2017
Tesis doctoral
Pribic, T. (Autor/a), Azpiroz Vidaur, F. (Director/a) & Pareto Onghena, D. (Director/a),
15 nov 2017Tesis doctoral