Determinadas razas autóctonas de asnos (Andaluza, Catalana, Mallorquina, Asno de las Encartaciones y Zamorano-Leonesa) han sufrido a lo largo del tiempo importantes y frecuentes variaciones cuantitativas, generalmente negativas y particularmente atribuibles al olvido técnico impuesto por la marginación que ha provocado la explotación de otras especies y la industrialización del campo. La disminución de sus efectivos y el cruce indiscriminado con otras razas las ha conducido al estado de razas en peligro de extinción (RD 1682, 1997), y ha conllevado a un gran confusionismo descriptivo de sus características etnológicas. El objetivo último y fundamental del proyecto CICYT AG98-0503 que se está llevando a cabo, es sentar las bases para la conservación, mantenimiento y mejora de los animales que integran cada una de estas razas, centrándose principalmente en las fases I, II y III del protocolo marcado por la FAO para poblaciones en peligro de extinción, es decir, en la conservación "in situ". Esta tesis doctoral se ha centrado en una parte de la fase II del programa de conservación, concretamente en su caracterización racial a nivel morfológico, hematológico y bioquímico clínico. Para ello, se ha llevado a cabo un trabajo de campo centrado en la búsqueda de ejemplares de las 5 razas en distintas comunidades autónomas, con la finalidad de reflejar la situación actual de la población, tomar diferentes medidas zoométricas para realizar su caracterización fenotípica (morfológica), así como extraer muestras sanguíneas, para poder establecer los valores de referencia y normalidad tanto a nivel hematológico, bioquímico y de proteínas plasmáticas. Se efectuaron extracciones sanguíneas a 491 animales de ambos sexos, tanto jóvenes como adultos; y en los animales adultos, o sea, aquéllos mayores de 3 años (317 animales), fueron tomadas un total de 26 medidas corporales (cefálicas, troncales y extremidades) para el análisis biométrico. La descripción y análisis de los parámetros estadísticos de tendencia central y de dispersión, así como el estudio y análisis de los factores: edad, sexo y raza, tanto para las variables hematológicas, bioquímicas, proteínas plasmáticas y morfológicas, nos proporcionaron valores de referencia fiables para ser utilizados tanto en la caracterización racial como en el ámbito clínico. Mediante la caracterización morfológica, aspiramos a la diagnosis racial; esto es, al encuadre del animal objeto de observación y estudio, a un grupo etnológico diferenciado. Los resultados obtenidos a partir de las 26 mediciones biométricas nos proporcionaron datos importantes para diferenciar unos animales de otros, para agruparlos en conjuntos específicos y, fundamentalmente, para deducir proporciones que a su vez indiquen aptitudes funcionales. Estas proporciones las obtuvimos con el análisis de 12 índices zoométricos corporales (etnológicos y funcionales), los cuales evidenciaron las relaciones existentes entre algunos elementos de compacidad, alzada, longitud y peso. El análisis de las correlaciones entre las 26 medidas morfométricas, para cada una de las razas y por sexos, permitieron identificar las interacciones existentes entre y dentro las distintas regiones corporales (tronco, extremidades y cabeza), y el análisis factorial de componentes principales (ACP) permitió observar el grado de relación existente entre dichas razas, así como determinar las variables de mayor importancia en la definición morfoestructural, con la finalidad de reducir el número de variables a emplear en la caracterización práctica y rutinaria de los animales en trabajos posteriores, reduciendo así la complejidad de los mismos. Para ello la matriz de datos de las 26 variables zoométricas estudiadas fue sometida a un análisis multivariante, es decir, sometimos los datos a un análisis canónico, en el que las variables fueron transformadas en variables canónicas (factor I, II y III). Estos tres factores resumieron en total un 99,71 % de la información aportada por las 26 variables de origen, el factor I contribuyó en un 95,85 %, el factor II en un 3,25 % y el factor III en un 0,61 % al total de la varianza explicada. El perímetro torácico, alzada a la cruz, diámetro longitudinal, alzada a las palomillas, alzada al nacimiento de la cola, alzada al dorso, alzada a la pelvis, y la alzada a la grupa, diámetro dorso-esternal y longitud de la cabeza, determinaron principalmente el factor I siendo éstas por tanto, las variables de mayor peso en la caracterización racial Por otro lado, el análisis del nivel de divergencia existente entre las 5 poblaciones de asnos estudiados, basándonos en caracteres cuantitativos, lo realizamos mediante el uso de la Distancia de Mahalanobis, así como con el análisis de componentes principales (ACP). Los resultados mostraron la existencia de tres grupos, sin una evidencia clara de agrupamiento por distancia geográfica. Por ello, debemos suponer que la filogenia y evolución morfológica de los asnos peninsulares ha sido un proceso complejo, englobando distintos patrones de diferenciación para los distintos grupos de caracteres, debido probablemente a la acción medioambiental y a presiones selectivas desiguales. Las mayores diferencias las encontramos entre la raza Andaluza y el Asno de las Encartaciones, mientras que las menores se localizaron entre el asno Zamorano-Leonés y el Mallorquín. Tanto en el ACP como en el cálculo de la distancia de Mahalanobis observamos como la raza Zamorano-Leonesa es la que de algún modo se encontraría en medio de todas ellas, es decir, la que presenta menores distancias morfológicas con las cuatro restantes. Los resultados de los principales estadísticos descriptivos, analizados en el estudio de 15 variables hematológicas, 11 variables bioquímicas y proteínas plasmáticas, nos proporcionaron los valores de normalidad en cada una de las razas. El análisis de varianza para el factor raza indicó la existencia de diferencias estadísticamente significativas entre las 5 poblaciones de asnos. La edad resultó ser el factor modulador con más peso sobre los parámetros sanguíneos, ya que las diferencias encontradas entre animales jóvenes ( 3 años) fueron notables (11 de 15 variables hematológicas y 7 de 11 bioquímicas presentaron diferencias significativas). Sin embargo, las diferencias encontradas para el factor sexo reflejaron la existencia de un bajo dimorfismo sexual en lo referente a parámetros hematológicos y bioquímicos, y nulo en cuanto a las proteínas plasmáticas.