En este trabajo se defiende que la abducción tiene un componente de valor prescriptivo, el cual no se ha tenido en cuenta hasta ahora. Las razones de este descuido radican en el hecho de que se ha investigado este concepto desde los debates en filosofía de la ciencia, los cuales, no sólo determinan el marco conceptual desde el que partir, sino que también ofrece una concepción cerrada de lo que es ciencia, a saber, lo centra en un debate en cuestión. Del mismo modo, la reconstrucción histórica que se ha hecho sobre ella se ha enfocado únicamente desde esta perspectiva científica. El problema añadido a este hecho radica en que esta lectura histórica se ha hecho desde una concepción actual de la ciencia y, del mismo modo, lo que entendemos por abducción hoy en día. Aparte de trasladar problemas contemporáneos al pasado, el problema que se añade aquí cuando se consideran las prácticas científicas de antemano a partir de las actuales es que se marginan elementos que participaban de forma activa en estas prácticas y en las que la ciencia -entonces emergente- debía dar cuenta. Esto se ve también en la forma en que se ha entendido la relación entre el pragmatismo y la abducción, ya que, a pesar de que la abducción tiene un papel fundamental en temas científicos, sobre todo está presente allí donde hay conflicto con otros de tipo cultural. El pragmatismo nace bajo una concepción de un mundo entendido como una oportunidad de construir vidas nuevas, de una realidad inacabada donde el esfuerzo y los proyectos personales pueden determinar la forma en que variará el curso de la historia. Esta perspectiva inacabada de la realidad como condición de posibilidad para la reflexión pone sobre la mesa la abducción, entendida como la manera de conocer, en la medida que nos adaptamos a las novedades que se dan de manera inmediata, a la vez que, con nuestras acciones, construimos el entorno. Esta interpretación de la abducción es una tarea pendiente y, si no se hace, se corre el riesgo de estar perpetuando un sistema filosófico que la niega. Esto se muestra a través de las dicotomías que han configurado los debates contemporáneos, las cuales niegan la abducción, precisamente porque ésta sólo puede operar cuando se permite la relación entre los conceptos declarados antagónicos. El punto de partida idóneo es el EC-Model de la abducción, desde el que se puede abordar de una manera diferente la concepción contemporánea de la abducción, la cual permite incorporar elementos cognitivos relevantes para comprender el aspecto multimodal de este razonamiento. La relevancia del EC-Model radica en que permite conciliar las otras teorías a partir de una propuesta contextual de la abducción. Es también una propuesta interesante para abordar la cuestión ética, pues incorpora mediadores que posibilitan una aproximación hacia este tema. Sin embargo, el problema principal de esta teoría radica en que no da cuenta del papel que tenemos nosotros a la hora de conformar el contexto que determina el tipo de abducción que llevamos a cabo y, precisamente aquí, es donde el factor ético tiene una importancia capital, la cual sólo tiene sentido desde una perspectiva pragmática. Finalmente, la propuesta de incorporar el empirismo radical de James pretende ofrecer a la EC-Modelo un marco teórico desde donde dar cuenta de la relación holística (y no viciosa) entre valores y descripciones del mundo, la conjunción de las que daría lugar a una cosmovisión general, abierta e inconclusa, formada por el conjunto de visiones particulares del mundo.
Argumentum in Absentia. El paper de l'abducció en filosofia de la ciència i la seva dependència de valor prescriptiu
SANS PINILLOS, A. (Autor/a). 10 sept 2020
Tesis doctoral