Los principales retos para abordar un estudio como el presente se encuadran en dos niveles complementarios de análisis. Por un lado, la Seu d'Urgell es una población que se incluye en una determinada formación social, Cataluña, cuyos grupos dominantes carecen de un Estado propio, ya que el Principado era solamente una región periférica, un país sucursal de España, donde el liberalismo había iniciado un proceso de nacionalización española que se reveló débil. Además, la ciudad forma parte de las denominadas ""terres de Ponent"", el área leridana por excelencia, que define a grandes rasgos lo que tradicionalmente se ha llamado la ""Catalunya pobra"", de base eminentemente agraria y ganadera y, por lo tanto, ajena a las grandes transformaciones experimentadas por el proceso de la industrialización del país. Por otro lado, como capital comarcal del Alto Urgel, la ciudad también es representativa de una determinada Cataluña, la Cataluña pirenaica, que apenas ha merecido la atención adecuada por parte de la moderna historiografía catalana, la cual presenció un notable arraigo de las opciones políticas progresistas que desmienten el pretendido conservadurismo de la montaña catalana. Así pues, detrás de la complejidad de contenidos que encierra la implantación del liberalismo en Cataluña, el caso aquí estudiado pretende aportar algo más de luz y contribuir al conocimiento de un determinado modelo o significado en la organización política y social a la zona pirenaica. Al mismo tiempo, hemos sido conscientes de la pervivencia de algunos tópicos que han situado propiamente el conocimiento histórico de la Seu d'Urgell en una especie de nebulosidad. Tales tópicos son producto de determinados prejuicios aparecidos en el mismo momento que la Seu d'Urgell se ha visto asociada a una imagen levítica y ultramontana, sobre todo a partir del episodio de la Regencia de Urgel (1822) o de la personalidad del obispo José Caixal Estradé, paradigma de la nueva Cruzada antilberal que asumió sin complejos una parte destacada del clero español y catalán durante el largo pontificado de Pío IX. Los hechos estudiados ponen de manifiesto que el grupo dirigente de la ciudad, liderado por los letrados, apostó por la opción liberal durante la Guerra de la Independencia, cuando la Seu d'Urgell se convirtió en capital corregimental para el bando ""patriota"" en sustitución de la villa de Puigcerdá. Este hecho contribuyó a despertar unas energías ciudadanas que se tradujeron, más adelante, en unas reivindicaciones de mayor autonomia municipal, el anhelo para convertirse en capital de una hipotética quinta provincia catalana y en un comportamiento electoral que abrazó las opciones progresistas (Salvador Maluquer, Josep Ignasi de Llorens) frente a las intromisiones del cunerismo oficial. En el fondo esto encontramos un discurso de ""cambio"" sobre la base de una mayor equidad o vertebración territorial, compatible con el progreso material que parecía inaugurar el desarrollo capitalista.
Advocats, levites i insurgents. Societat, política i revolució al Pirineu Lleidatà. El cas de La Seu d’Urgell (1808-1875)
Josep Albert Planes i Ball (Autor/a). 4 dic 2020
Tesis doctoral