Objetivos, métodos y práctica de la arqueología hidráulica

Helena Kirchner, Carmen Navarro Villanueva

Producción científica: Contribución a una revistaArtículoInvestigaciónrevisión exhaustiva

Resumen

El estudio de los espacios irrigados andalusíes ya cuenta con un volumen considerable de investigación desde las publicaciones más antiguas de T.H. Glick (1970-1988), P. Guichard (1982), P. Guichard y A. Bazzana (1981), M.A. Carbonero (1982, 1983), M. Bertrand y P. Cressier (1985), M. Barceló (1983), M. Barceló et al. (1986,1988) que, por primera vez, asociaron el estudio de estos espacios agrarios al conocimiento de la sociedad andalusí. T.H. Glick (1970-1988) fue el primero en enfatizar las relaciones existentes entre la irrigación y el sistema socio-político de al-Andalus. P. Guichard y A. Bazzana (1981) explicitarían la vinculación existente entre los asentamientos de alquerías, mayoritariamente tribales y clánicas, resultado de las inmigraciones bereberes desde la conquista en el siglo VIII (P. Guichard, 1977), y los espacios agrarios irrigados adyacentes a ellas, en sarq al-Andalus, dentro del marco de los territorios de los huSun , y propondrían una conexión con modelos magrebíes, debido a la abundante presencia de topónimos tribales y clánicos bereberes.
Idioma originalEspañol
Páginas (desde-hasta)0159-182
Número de páginas24
PublicaciónArqueologia y Territorio Medieval
N.º1
DOI
EstadoPublicada - 1994

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