Mudarse es una experiencia importante y recurrente ya desde una edad temprana. Las experiencias de mudanzas también son diversas (algunas mudanzas se relacionan con la mejora del bienestar, otras refuerzan las desventajas) y no sabemos bien en qué medida las historias de mudanzas individuales se construyen en vidas diferentes y subyacen a las desigualdades sociales existentes. El proyecto LIFELONGMOVE, financiado con fondos europeos, analiza cómo evoluciona la movilidad espacial desde la infancia, contribuyendo a la diversidad de trayectorias vitales en la edad adulta. Aborda cómo las experiencias y condiciones en movimiento desde edades más tempranas pueden afectar el comportamiento en movimiento y los resultados de la vida en edades posteriores. Los hallazgos arrojarán luz sobre las vías, recursos y estrategias que subyacen a la movilidad a lo largo de la vida y propondrán alternativas a las explicaciones convencionales de la movilidad espacial a lo largo del curso de la vida.