Resum
Acabada la Guerra Fría en 1989, otra guerra planea sobre la Europa del Brexit. Y no se trata del conflicto bélico en Ucrania contra la invasión rusa. Sino del blindaje de Europa contra la migración irregular.
Desde hace diez años, con cada nuevo ciclo electoral aumentan las posibilidades de gobierno de fuerzas que rechazan la “llegada masiva de migrantes”.
Sin ir más lejos, en Francia, el extremista y xenófobo partido de Marine Le Pen (Reagrupamiento Nacional) venció en la primera vuelta de las elecciones legislativas del pasado julio.
En Italia, la presidenta del mussoliniano Hermanos de Italia y presidenta del Consejo de Ministros, Giorgia Meloni, aspira a liderar los partidos ultraconservadores de la Unión Europea.
Suya es la frase: “Nuestros valores están siendo atacados”.
Y suya es la estrategia de recolocar en Albania a los náufragos rescatados en las aguas del Mare Nostrum.
Reasentarlos en dos centros de reciente construcción, concebidos como pequeñas alcazabas para encerrar a personas que no han hecho nada malo.
Los campamentos de las poblaciones de Gjadër y Shëngjin, los “búnkers de Gjadër y Shëngjin”, verdaderas prisiones de los tiempos modernos en los que la migración ya no se percibe como oportunidad ni como desafío sino como agresión.
Un experimento que siguen de cerca las autoridades de Bruselas.
Un tema peliagudo que levanta ampollas.
Desde hace diez años, con cada nuevo ciclo electoral aumentan las posibilidades de gobierno de fuerzas que rechazan la “llegada masiva de migrantes”.
Sin ir más lejos, en Francia, el extremista y xenófobo partido de Marine Le Pen (Reagrupamiento Nacional) venció en la primera vuelta de las elecciones legislativas del pasado julio.
En Italia, la presidenta del mussoliniano Hermanos de Italia y presidenta del Consejo de Ministros, Giorgia Meloni, aspira a liderar los partidos ultraconservadores de la Unión Europea.
Suya es la frase: “Nuestros valores están siendo atacados”.
Y suya es la estrategia de recolocar en Albania a los náufragos rescatados en las aguas del Mare Nostrum.
Reasentarlos en dos centros de reciente construcción, concebidos como pequeñas alcazabas para encerrar a personas que no han hecho nada malo.
Los campamentos de las poblaciones de Gjadër y Shëngjin, los “búnkers de Gjadër y Shëngjin”, verdaderas prisiones de los tiempos modernos en los que la migración ya no se percibe como oportunidad ni como desafío sino como agresión.
Un experimento que siguen de cerca las autoridades de Bruselas.
Un tema peliagudo que levanta ampollas.
| Idioma original | Espanyol |
|---|---|
| Revista | Fronterad |
| Estat de la publicació | Publicada - de nov. 2024 |